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El camino de la recuperación

Alfredo Schramm / 11/08/2020

Paraguay actuó con decisión contra el Covid-19 y logró contener la pandemia con relativamente pocos casos y víctimas. Pero el impacto económico ha sido muy duro y el PIB disminuirá por lo menos 3,5% este año. Dónde estamos parados y cómo nos recuperamos según referentes de los sectores económicos del país. 

Opinan que lo peor ya pasó.

El brote de COVID-19 en China a finales del año pasado no causó mayor preocupación entre las autoridades sanitarias ni económicas mundiales, tan así que cuando mostró su gravedad muy pocos gobiernos tenían las armas para enfrentar la pandemia y sus consecuencias. Hoy hay más de 16 millones de infectados a nivel global y una crisis económica sin precedentes más profunda que la Gran Depresión en EEUU, hace casi 100 años. 

A medida que el coronavirus avanzaba hacia Occidente, el Gobierno paraguayo tomó la rápida decisión de poner al país en cuarentena, insistir en el mensaje de aislamiento social y cerrar las fronteras -medidas aplaudidas incluso por la comunidad internacional- que ayudaron a salvar vidas y a evitar el colapso del precario sistema de salud nacional. 

En ese entonces, mediados de marzo, todavía no se podía dimensionar con exactitud la catástrofe que vendría en materia económica en los siguientes meses. Para anticiparse, el gobierno presentó al Congreso un Plan de Emergencia de US$ 1.600 millones, básicamente para equipar el sistema de salud paraguayo y dar cierto alivio financiero a la población económicamente más vulnerable. 

Sin embargo, las malas noticias no se hicieron esperar en economía. El confinamiento y la psicosis hicieron que los paraguayos, en su gran mayoría, se encerraran en casa saliendo sólo para lo básico: supermercado y farmacia. De esto se desencadenó una caída de ventas que en algunos rubros llegó incluso al 85% como en el automotriz y 75% en el gastronómico, muchas empresas empezaron a bajar el telón, en especial las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), que sin reservas no tuvieron otra salida que cesar o despedir personal. 

Entre marzo y mayo se presentaron más de 1.500 pedidos de suspensión, lo cual afectó a unos 160.000 trabajadores del sector formal, de acuerdo a datos del Ministerio del Trabajo. Si sumamos los cesados de la economía en negro, los especialistas coinciden en que al menos 350.000 paraguayos fueron afectados directamente. 

A partir de junio, se volvieron a reabrir algunos sectores, con lo que 130 de los 160 mil cesados, retomaron las actividades, aunque gran parte sigue corriendo el riesgo de perder el empleo pues a pesar de la reapertura en fases, no hay circulante y los negocios permanecen casi vacíos esperando que llegue el auxilio estatal en materia crediticia, uno de los puntos más cuestionados por la lentitud del proceso, opinión en la que coincide gran parte del sector privado. Según el Banco Central del Paraguay 3 de cada 5 paraguayos se vio afectado en sus ingresos y se presume que 1 de cada 5 Mipymes ya tiene firmada su acta de defunción, de acuerdo al sector. 

De héroe a villano

Pasaron los meses y hasta hoy día, los hospitales no cuentan con los insumos suficientes para frenar un eventual colapso sanitario, es más, los procesos de compra de insumos estuvieron salpicados por denuncias de supuestas sobrefacturaciones y una bajísima ejecución presupuestaria por parte del Ministerio de Salud (menos del 10% asignado). 

Esto fue deteriorando la buena imagen que el Gobierno había logrado con su rápido accionar inicial para dar paso a la desconfianza y a una oleada de críticas por parte de una población cada vez más irritada; una irritación que viene alimentada por la falta de dinero en los bolsillos. 

Ante este nuevo escenario, el Ministerio de Hacienda lanza el Plan de Reactivación Económica por US$ 2.500 millones, centrado básicamente en seguir estimulado la economía desde la ejecución de obras públicas, ayuda social, formalización y ayuda crediticia a Mipymes. 

El problema es que ante la caída económica, también mermaron los ingresos tributarios y faltan recursos para poder ejecutarlo. Con capa caída ante los magros resultados del Plan de Emergencia, el Gobierno analiza pedir la autorización del Congreso para contraer otra deuda externa de alrededor de US$ 350 millones y así calzar el Plan de Reactivación. 

Siempre en esta línea, el presidente de la República, Mario Abdo Benítez, tuvo que sellar un pacto con el ex presidente de la República, Horacio Cartes, de modo a asegurar los votos para el proyecto, mantener la estabilidad del Gobierno y ganar tiempo. El Gobierno recortó su proyección de crecimiento económico de 4% a -3,5% este año, un resultado no tan malo si comparamos con el resto de la región y el mundo que caerá entre 5 y 15% este año. 

Tecnología será la protagonista del rebote económico 

Para los principales actores del sector privado consultados para este artículo, lo peor ya pasó y se espera que las actividades vayan repuntado y que en 2021 se siga en la senda del crecimiento del 4% con mejores márgenes de retorno para los negocios. También coinciden en que el momento es propicio para que se lleven adelante reformas estructurales en Paraguay, principalmente del Estado. 

Según el icc del banco central 3 década 5 paraguayos están afectados en sus ingresos y una de cada 5 mipymes ya tiene acta de defunción... 

En cuanto a manejo de empresas y modelo de gestión, la crisis aceleró los procesos de adecuación y reinvención para servir a nuevas modalidades y comportamientos del consumidor en los que la tecnología es la figura central de lo que llamamos hacer negocios. 

E-commerce, home office, home banking, delivery, carry out y otras plataformas digitales fueron algunas de las salidas que encontraron las empresas para resistir la crisis. Estos modelos basados en el uso de tecnología reducen los costos operativos y serán los de mayor inversión para los próximos meses y años, en esto coinciden -como leerán en las entrevistas a continuación- los referentes del ámbito de negocios. 

Benigno López 

Ministro de Hacienda

El plan de emergencia y el de reactivación económica se sustentan en la fortaleza macroeconómica, fiscal y monetaria que el país construyó en los últimos 15 años, el respaldo para hacer frente a este desafío. Tenemos espacio fiscal, tenemos espacio para la mejora de la calidad del gasto y para revisar el gasto tributario si es necesario. Paraguay será uno de los países con menor impacto del Covid-19 en su economía, esperamos una contracción en el orden del 3,5% y un rebote de 4% para el 2021. 

Empiezan a saltar señales positivas en términos de recaudación y actividades económicas. Aparte de las obras públicas y los programas de asistencia, se contemplan proyectos de reforma del Estado, racionalización del gasto público y respaldo crediticio para que las pequeñas empresas puedan hacer frente a la tormenta. Estamos trabajando en fortalecer el sistema de fondeo; el Banco Nacional de Fomento sacará líneas importantes. 

Formalización 

“El programa Pytyvõ depende de la ley, nos autorizaron hasta dos pagos, decimos nos autorizaron pero la ley la propusimos nosotros, propusimos dos pagos que ya cumplimos y quedó un remanente que queremos hacer en otro Pytyvõ. 

Paralelamente a la discusión de esa ley que dará la claridad para efectuar más de dos transferencias, Hacienda buscar diseñar un Pytyvõ para los comerciantes fronterizos que nunca recibieron ninguno de los pagos anteriores. 

El Plan de Reactivación Económica Ñapu’ã Paraguay también apunta a que más de 700.000 paraguayos ingresen al sistema formal, con el incentivo de tener una seguridad social con la que actualmente no cuentan. La formalización y el fortalecimiento son claves para nuestro país y se está trabajando en la reforma para fortalecer el capital humano, para generar índices y procesos de desarrollo. 

Renegociación 

Hacienda se encuentra pendiente de la aprobación de la Ley de Administración de Pasivos que le permita renegociar deuda pública, ante la llegada de los vencimientos de los plazos, especialmente de las deudas contraídas a través de bonos soberanos. 

Si la ley ya está disponible la renegociación de la deuda que hoy supera los US$ 10 mil millones ya podría realizarse desde el próximo año, también se podría decidir a la par, emitir bonos para seguir financiando inversiones. Estamos terminando los números, pero sí, la ley para renegociar la deuda pública es importante para administrar el pasivo y si se quiere nueva deuda se necesitará la aprobación del Congreso Nacional, como se hace todos los años.” 

El secretario de Estado informó que se utilizaron hasta el momento US$ 775 millones, 48,4% de los recursos destinados del Plan de Emergencia COVID-19 

“Para el Ministerio de Salud Pública se previeron US$ 514 millones. Se han asignado US$ 127 millones, se obligaron US$ 7 millones (además unos US$ 113 millones están en proceso de licitación) y quedan en proceso de ejecución unos US$ 120 millones. En servicios sociales y compromisos del Estado, se habían previsto US$ 534 millones, se asignaron US$ 521 millones, se obligaron US$ 451 millones y existe un saldo a ejecutar de US$ 70 millones. 

Dentro de esa línea, se destinaron US$ 300 millones para pago a médicos, docentes y fuerzas de seguridad, US$ 82 millones al programa de Adultos Mayores y US$ 59 millones a jubilaciones. 

Asimismo, US$ 77 millones para el servicio de la deuda, en tanto que US$ 3 millones para el Instituto Paraguayo del Indígena (Indi), Ministerio de Justicia y Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (METESS).”

José Cantero

Presidente del Banco Central del Paraguay

Hemos enfrentado un choque de una magnitud tan considerable que causó un manto de incertidumbre en el proceso de concesión del crédito. Eventualmente, el desmantelamiento de esa incertidumbre conllevó al fortalecimiento del Fogapy, instrumento que complementamos con las medidas que tomamos desde el Banco Central. 

Es una buena señal que en esta fase de la economía ya vemos una recuperación de la demanda del crédito. El Banco Central tiene una batería muy amplia de instrumentos para moderar el impacto y acompañar a la economía en su fase de recuperación. Seguiremos monitoreando el desenvolvimiento económico para acompañar a la economía.

BNF a mercados internacionales 

“El BNF está encarando un proceso de consolidación institucional con varios ejes de acción para profesionalizar, modernizar y fortalecer su orientación de negocios. Entre esas iniciativas está la captación de recursos financieros a largo plazo para apoyar a las necesidades de financiamiento del sector productivo del país. Se trata de un proceso sencillo, prácticamente de trámite, pues el BNF cuenta con indicadores financieros muy fortalecidos. La solidez financiera del banco le posibilitará elegir las mejores opciones de financiamiento, en cuanto a plazo, tasas de interés y otras condiciones.” 

Respecto al dólar en alza, Cantero señaló que el mercado determina la tendencia del precio del guaraní en relación a otras monedas. El Banco Central tiene presencia contínua en el mercado cambiario para evitar variaciones muy bruscas del tipo de cambio. Nuestro país goza de una posición internacional muy sólida con niveles de reservas internacionales históricamente elevados. 

Lo que se viene 

“Vemos una economía lista para el rebote, en la medida que se siga abriendo, avanzando y se vayan consolidando las fases. Contamos con un sector empresarial que ha ganado varias capas de competitividad en los últimos años. Vemos señales claras de salida del piso que fue abril y se irán consolidando si la apertura no tiene reversión y el manto de dudas se va disipando. Una vez que se avanzó de fase, la actividad económica comenzó a recuperarse. Nuestra economía tiene todas las condiciones para el rebote, para el restablecimiento. Por primera vez en la historia, la recuperación no depende de su propia fuerza, también está sujeta a la situación sanitaria. Si seguimos siendo exitosos en el campo sanitario, seguiremos recuperándonos gradualmente. 

Embanderarse del plan de reactivación

El plan de reactivación económica es también un plan de transformación que incorpora las reformas estructurales que requiere nuestro país para ser más competitivo y dinámico.
Es muy importante que el sector empresarial se apropie del plan, se embandere del plan, para tener una economía más competitiva cuando salgamos de este escenario. Mi primer mensaje es que el sector empresarial debe embanderarse del Plan de Reactivación. Mi segundo mensaje es que tenemos que visualizar esta crisis como una gran oportunidad para transformar nuestra economía y nuestras empresas, pues el futuro ya no será lo que fue.

Considero importante recalibrar nuestras expectativas, poniendo en la balanza el potencial que tenemos como país. Debemos dialogar entre todos sobre cómo hacer más resilientes nuestra economía, empresas y familias. La productividad, eficiencia, competitividad, y ahorro, son variables que debemos incorporar a nuestro ADN.” 

Beltrán Macchi

Vicepresidente de la Asociación de Bancos del Paraguay (Asoban)

Debemos apoyar el plan de reactivación y buscar su aprobación de manera inmediata como una señal a los mercados y agentes económicos y a la ciudadanía. 

El plan apuesta fuerte a la banca pública. Aquí, la primera reflexión es que para los sectores muy afectados, el crédito puede ya no ser una solución y se deberían identificar y explorar otras medidas. El crédito es un condimento importante para la vida de las empresas, pero requiere un sinnúmero de condiciones. 

En segundo lugar hay una fuerte apuesta al financiamiento privado de obras públicas. Este es un desafío importante por el tiempo que lleva para concretar, la burocracia, los procesos a superar y el modelo y contratos que deben ser atractivos para poder materializarse. El plan es mucho más que esto, pero habría que señalar que entre bonos del Tesoro, Asociación Público-Privada y bonos del BNF se pretende obtener U$S 1.500 millones. Este es un desafío importante en la coyuntura. 

Habría que evitar toda clase de populismo, combatir la corrupción y poner n a la impunidad como prerrequisitos para la atracción de inversión privada local e internacional y reactivar el consumo. 

La inversión pública es necesaria para crear valor, pero la riqueza se genera con la inversión privada y el trabajo, y estos factores requieren confianza para su dinamismo. 

El sistema

En cuanto al sistema financiero, las principales dificultades tienen que ver con el retroceso en la inclusión financiera. Aquí nuevamente si no avanzamos retrocedemos. En los años 90 y 2000 hicimos un esfuerzo muy importante para introducir el microcrédito y en los últimos 10 años retrocedimos en el acceso al crédito y se avanzó en el acceso a medios de pago a través de las Telcos y esto pasó a significar inclusión financiera. 

La informalidad no solo afecta la inclusión financiera sino que nos expone a riesgos como el lavado de dinero. El próximo examen de Gafilat será una prueba de fuego en este sentido. El crecimiento de lo que se conoce como banca en la sombra producto de la informalidad y de regulaciones poco efectivas es una de las preocupaciones más importantes de la banca a nivel latinoamericano. 

El otro tema tiene que ver con la ciberseguridad, con el crecimiento de los servicios digitales y la adopción de la banca digital tenemos desafíos importantes para mantener la integridad del sistema de pagos que próximamente será instantáneo y deberá estar Inter operado con las cooperativas y las empresas de dinero electrónico. 

En Paraguay, necesitamos avanzar en la identidad digital de las personas como prerrequisito para la ciudadanía digital y para el sistema financiero. Esto ha pasado a ser vital para la seguridad en las transacciones instantáneas digitales. 

Estrategia para el futuro 

La banca reaccionó a la cuarentena producto de la pandemia, adecuándose a las medidas sanitarias, ofreciendo facilidades sin costo a los clientes para trasladar sus vencimientos al final del crédito durante los meses más duros de la cuarentena. 

Las plataformas digitales respondieron a la altura de las necesidades. En los próximos meses esperamos que la actividad vaya recuperándose. En términos de consumo vemos una actividad de entre 70 a 75% y en la medida en que los hechos vayan ocurriendo iremos acompañando la recuperación.”

Bruno Defelippe

Director de la Asociación de Emprendedores del Paraguay (Asepy)

Las micro, pequeñas y medianas empresas le dan vida a la economía del Paraguay. Representan 99,60% de las empresas de nuestro país y emplean al 67 % de la población económicamente activa, son 2.322.203 paraguayos. La cuarentena total necesaria y oportuna para contener la expansión del coronavirus, fue como chocar contra un muro de hormigón armado. En muchos sectores la facturación cayó a 0 guaraníes (por ejemplo, turismo, hotelería, eventos) y casi todas las mipymes perdimos al menos el 50% de nuestras ventas. Esto fue mejorando con la apertura por fases, pero esa mejoría ha sido gradual y muy lenta; las ventas siguen muy por debajo del promedio prepandemia. 

Unas 10.000 mipymes accedieron a los créditos garantizados por Fogapy, 2.500 recibieron créditos del BNF y 14.000 recibieron microcréditos del CAH. Solo con Fogapy, se respaldó a mipymes que emplean a más de 50.000 personas. Esto demuestra que los créditos garantizados son una herramienta clave para ayudar a salvar a mipymes, salvar empleos y reactivar la economía. 

El plan de Marito 

El plan de reactivación es muy ambicioso y es necesario que así sea. Estamos viviendo una pandemia con efectos económicos severos y el rol del sector público y sus inversiones será clave para reactivar el consumo. Necesitamos un plan claro y consensuado para hacer frente a los efectos económicos y sociales de la pandemia. Nadie sale ganando si nos dividimos y terminamos paralizando la implementación del plan. 

Hay que priorizar las Mipymes en el Plan de Recuperación Económica, dando una señal clara de apoyo al sector en la implementación de los programas que se plantean teniendo en cuenta los rubros más afectados. Además de la extensión del plazo de exoneraciones y flexibilizaciones en pagos de servicios básicos, impuestos, aporte patronal y laboral, pagos de telefonía, internet y alquiler. 

Perspectivas

La economía tuvo un parate feroz, pero ya estamos empezando a ver una recuperación gradual del consumo. Si logramos sostener nuestros negocios para lo que resta del 2020 llegaremos a un 2021 con perspectivas económicas muy positivas. 

En estos más de cien días vimos a emprendedores que reaccionaron como siempre lo hacen, con creatividad, ingenio, resiliencia y mucho trabajo. Todos nos vimos afectados y todos tomamos la iniciativa para encontrar alternativas e intentar salir de esta tormenta vivos. Ni un solo emprendedor se quedó de brazos cruzados a esperar que le traigan soluciones, creo que esta es la esencia del emprendedor. 

Sin embargo, ya hicimos todo lo posible y no nos queda ya oxígeno para sobrellevar esta pandemia. Los créditos garantizados por Fogapy son el puente que necesitamos para hacer frente a la tormenta. 

Este es el momento de invertir en las Mipymes, para que sean el motor que reactive la economía en 2021. 

Ernesto Figueredo Coronel

Presidente de Raíces Real Estate

Esta pandemia sacudió los mercados y la industria inmobiliaria no fue la excepción. Los efectos fueron más fuertes en el retail, comercios, tiendas y hotelería, con algún menor grado en vivienda y oficinas. Logística es el segmento que probablemente esté menos afectado. 

En la cuarentena de marzo y abril se paralizaron las ventas y recién a partir de mayo se pudieron ver transacciones. El freno aplicado a la economía por la cuarentena fue inédito en el mundo por ende afectó el flujo de caja de todos los negocios, se iniciaron procesos de renegociación de contratos de alquiler en los segmentos más afectados y hubo una caída en ventas muy importante que empieza a recuperarse lentamente. 

Precios y perspectivas 

El análisis es complejo porque es caso por caso, en efecto estimo que todos los agentes que intervienen en esta industria están en un proceso de ajuste de sus negocios, reducción de costos y rediseño de sus modelos de negocio. La pandemia traerá efectos que serán disruptivos, muchos permanentes para la nueva normalidad. 

El inmueble es un activo que en las crisis sale fortalecido por la seguridad que lo caracteriza y por mantener su valor. Es un refugio ante las crisis. No obstante, a corto plazo, se verán algunos ajustes de precio en alquileres y precios de venta de inmuebles para pago contado. Cada segmento requiere un análisis minucioso que debe ser evaluado por profesionales con experiencia para tomar una decisión correcta. 

La tecnología será sin duda la herramienta que cambiará mucho la forma de hacer negocios (reuniones y visitas virtuales, firma digital, canales digitales). La pandemia está generando cambios en la demanda de vivienda; se ve una orientación hacia barrios cerrados, más espacios al aire libre, configuraciones de vivienda que permitan el home office más cómodo. Estimo que será uno de los rubros de mayor rebote en la economía, dada la necesidad de nueva vivienda, oficinas, logística y un modelo de retail para la nueva normalidad. 

Plan de reactivación 

Es positivo pero no suficiente. Necesitamos avanzar mucho más rápido y romper la tremenda burocracia. La digitalización en los procesos de obtención de licencias, permisos, aprobaciones y trámites en general es una urgencia que no podemos posponer si queremos dar más oportunidades a emprendedores y hacer crecer el mercado. 

El Estado representa aproximadamente un 25% del PIB, el resto es el sector privado, esto debemos entender muy bien para poder generar las condiciones de un rebote y crecimiento sostenido. 

El sector inmobiliario será sin dudas unos de los pilares del rebote económico, prevemos un fuerte crecimiento para finales de año. 

Si se dan buenos resultados en el agro y la ganadería el 2021 será un año de rebote positivo y de empezar a recuperar el dinamismo. Estamos optimistas por ser un rubro, que si bien fue afectado por la pandemia, continúa firme con una mayor relevancia para las personas que buscan mejorar su calidad de vida y tener inversiones seguras a largo plazo. 

Hugo Pastore

Director Ejecutivo de la Cámara Paraguaya de Exportadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco)

La crisis no afectó los ciclos productivos; se pudo sembrar y cosechar. El movimiento de camiones con mercadería fue prácticamente normal. Pero la cadena granelera sufrió la crisis sanitaria en el flujo comercial con Brasil. Las exportaciones de soja, maíz y otros productos, y la importación de fertilizantes están sufriendo demoras importantes por el protocolo sanitario que desembocó en una congestión importante de camiones. Las consecuencias directas por las demoras en la salida de las exportaciones representaron sobrecostos del flete y riesgo importante de incumplimiento de contratos. Esos problemas se presentaron en el paso fronterizo de Ciudad del Este con Foz de Iguazú, no así en otros puntos como Saltos del Guairá o Puerto Indio, donde el tránsito de los camiones fue casi normal. Actualmente el flujo de exportaciones vía fluvial está en plena actividad pese a los problemas de navegabilidad de los ríos. Este año de un promedio de salida de 2,5 millones de toneladas anuales exportadas por el río Paraná, apenas llegaremos a un 30-35% de ese volumen. En el río Paraguay tenemos la misma situación con barcazas que están saliendo con menos carga con respecto de su capacidad. En cuanto a la salida por vía terrestre estamos teniendo importantes retrasos en el desalijo de la mercadería por los motivos ya mencionados. Frente a los diferentes canales logísticos, los gremios estamos trabajando con el Gobierno para insistir con las tareas de dragado en el Río Paraná que hasta ahora son insuficientes. 

Zafra récord 

Es sin dudas una buena noticia. Los rendimientos por hectárea en general fueron buenos. Creemos que entre la zafra y la zafriña de soja, dispondremos de 10,5 millones de toneladas de producción total. Pero dentro de este escenario, los precios concretados fueron bajos. Esto significa que el productor no logró generar los recursos suficientes para pagar las deudas acumuladas y se está trabajando en ese sentido con los bancos para la re financiación o renegociación de compromisos financieros. Al principio de la pandemia, los bancos adoptaron una actitud de prudencia, pero a medida que vamos avanzando, están acompañando a los productores. 

Gobierno

El plan de reactivación es necesario para contrarrestar la quietud de la economía. Será importante la concreción de obras de infraestructura y sobre todo, se deberá tener mucha cautela en el endeudamiento público. Hay que insistir en las inversiones públicas para dinamizar el empleo, porque debemos recordar que muchos compatriotas están volviendo al país. Eso significa que aumenta la oferta de recursos humanos. A la par, es necesario acompañar con un mejor gasto público para lograr e ciencia en el uso de los recursos. 

El sector agrícola será nuevamente el motor de la recuperación económica. La caída macroeconómica del país no fue mayor gracias al buen desempeño de la agricultura este año. 

Pero así como el sector agrícola es la base de la recuperación, necesita seguridad para trabajar. El sector productivo necesita garantías para sembrar, cosechar y realizar las actividades en el campo, porque si siguen los ataques a productores y la quema de maquinarias o plantaciones, la incertidumbre será mayor y las inversiones no podrán llegar al nivel esperado. 

Luis Villasanti

Expresidente de la Asociación Rural del Paraguay (ARP)

La situación del sector en general se encuentra en condiciones muy difíciles. El año pasado tuvimos una baja productividad debido a grandes sequías y luego a las inundaciones por lluvias inéditas. Este año volvimos a soportar una pronunciada sequía, principalmente en Chaco Central. Agrava la situación una concentración dominante de pocos compradores que se refleja en una fuerte baja de precio al productor (155.000 tenedores de ganado). Esta baja -técnicamente inexplicable- fue de 33% respecto del año anterior, mientras que las exportaciones crecieron un 9% y los precios internacionales tuvieron un aumento del 13%. Esta situación es extremadamente irregular y se necesita una urgente regularización ya que los precios no cubren los costos de producción y si seguimos así podemos dar por hecho una disminución del hato ganadero y en consecuencia menos ingreso de divisas para el país y un aumento de la pobreza en el campo. 

El productor agropecuario -proveedor de alimentos por naturaleza-, trabajó a pleno durante las dificultades que se presentaron, no obstante después de marzo hubo una caída de las exportaciones que perjudicó aún más al sector. Actualmente parece haber una lenta recuperación, no alcanzando aún los precios que permitan al sector cubrir sus costos y seguir invirtiendo en beneficio del país. 

Abrir mercados 

Tenemos grandes desafíos. Primero como dije antes, la fijación de precios pagados al productor. Otro gran desafío es sumar mercados. Estamos trabajando para abrir mercados que demanden productos de calidad a mejores precios y con la Comisión Nacional de Competencia trabajamos para determinar lo que aparentemente es la existencia de un oligopolio en la compra de ganado. 

Es importante abrir un abanico de oportunidades deseables. Lo más importante es la apertura de mercados. África por ejemplo es un continente enorme, debemos apretar el acelerador, para no depender siempre de Rusia y Chile. Recordemos que la fuerte devaluación del real en Brasil (uno de nuestros 4 principales compradores y mayor exportador mundial de carne) nos resta competitividad, lo mismo sucede con la devaluación en Argentina, ambos acceden a los mismos o muchos más mercados que nosotros pudiendo ofrecer mejores precios. 

Necesitamos líneas de crédito a largo plazo con intereses que no superen el 7% y necesitamos seguridad en el campo para fortalecer la recuperación. 

Sobre el plan del gobierno

En cuanto al Plan de Reactivación hay que tener objetivos concretos con metas específicas. Hay que alentar el consumo con créditos o reducción impositiva temporal como el IVA. 

El Fogapy debe cumplir una misión más abarcadora y llegar a las Mipymes, y el Banco de Fomento debe cumplir su misión y dar “verdaderos” créditos de fomento. Además, hay que sumar una lucha frontal contra la corrupción y un control y racionalización sobre la eficiencia de los gastos públicos.

Alberto Sborovsky

Presidente de la Cámara Paraguaya de Supermercados (Capasu)

Los supermercados no hemos cerrado un solo día desde que empezó la pandemia, lo cual nos hizo protagonistas en cuanto a la aplicación de los protocolos laborales y sanitarios. En cuanto a los laborales, empezamos a trabajar con cuadrillas o equipos, lo que nos llevó a reorganizar horarios y al trabajo en casa para el personal no esencial en sala de ventas. En cuanto a los protocolos sanitarios en sala y back office hicimos cambios muy importantes en nuestra operativa tales como dosificación de gente para ingreso al local, lavado de manos, desinfección de calzado, toma de temperatura, desinfección varias veces al día de sala de ventas, depósitos, recepción de mercaderías y oficinas administrativas. 

También hemos sido primeros en cuanto a la obligatoriedad de uso de tapabocas en los locales. En síntesis fueron grandes cambios operativos para lograr el desafío de no ser un espacio de contagio masivo. 

En consumo y comportamiento del consumidor retail, hemos notado un cambio en el mix de ventas, que se inclina a lo que es esencial y canasta básica y una caída en no tradicionales (bazar, cotillón, perfumería, juguetería...), este cambio de mix llevó a una caída en los márgenes totales. 

Reinvención 

Hemos escuchado mucho la palabra “reinventarse” que implica realizar cambios para adaptarse a lo que la gente pide hoy, principalmente en cuanto a sus hábitos de consumo. Es clave también a mi parecer, la eficiencia operativa y creatividad en cuanto al manejo de costos fijos y gastos no esenciales, el manejo correcto del stock que debe estar alineado con la caída de la demanda, la potenciación de plataformas digitales de venta (e-commerce) y para empresas más pequeñas redes sociales para vender productos. 

Qué dejará el 2020 

Nuestro sector ya da por sentado un 2020 con una disminución importante del indicador financiero EBITDA (acrónimo inglés de “beneficio antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones”) producto de la caída de ventas y del margen bruto, la línea de gastos debe ser cuidadosamente analizada, la recuperación de la confianza del consumidor y las señales positivas en los índices de consumo son claves para revertir la caída que tiene el comercio en estos tiempos. Desde nuestro sector hemos visto en los primeros momentos del cierre de fronteras una reducción del contrabando, que luego fue aumentado, creemos que la lucha contra la informalidad (contrabando, trabajo informal, evasión impositiva) es importante para que los formales podamos ver una recuperación. 

Cambios esctructurales 

Transmitir mayor confianza y certidumbre desde el sector público es lo que ayudará a que vayamos camino a la recuperación del consumo y el empleo. Nuestras debilidades como país quedaron a la luz más que nunca en esta pandemia, por lo que sería muy importante hacer cambios estructurales importantes que puedan generar credibilidad en la ciudadanía. 

El supermercadismo paraguayo ha hecho un gran trabajo para evitar el desabastecimiento de productos claves, en general las familias paraguayas han encontrado los productos demandados en nuestros locales, también quiero dar mi reconocimiento a nuestros colaboradores, que estuvieron y están en la primera línea, y sin ellos esto no hubiera sido posible. CAPASU tiene casi 60 razones sociales con más de 250 locales distribuidos alrededor de todo el país, empleando de forma directa a unas 25.000 personas y a por los menos 50.000 de manera indirecta.


Nota de la edición no. 116 Agosto 2020