BANI: un desafío para el que debemos prepararnos


Publicado en: Última Hora
Publicado el: 06-07-21
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Por Sandra Zandoná, directora del Club de Ejecutivos.

Como empresas, hemos oído hablar una y otra vez del entorno VUCA, aquel que en los negocios nos vemos obligados a adaptarnos a los cambios continuos que suceden a nuestro alrededor.

Este concepto nació a mediados de los años 90, con el fin de explicar la nueva dinámica que adoptó el mundo en el escenario post-Guerra Fría: un contexto de inestabilidad, rápidas transformaciones e inseguridad a nivel mundial.

De ahí las siglas de VUCA: volatilidad, incertidumbre, complejidad, ambigüedad (volatility, uncertainty, complexity, ambiguity).

Esta descripción parece adaptarse a la perfección a los tiempos que estamos viviendo, ¿verdad?

Pero… tal vez no sea suficiente.

En este mundo cada vez más conectado, la noción de VUCA no parece ser ya suficiente. Y es ahí en donde emerge el acrónimo BANI.

¿BANI? ¿De qué estoy hablando?

Las siglas “BANI” refieren a un entorno frágil, ansioso, no lineal e incomprensible (en inglés, brittle, anxious, non-linear, incomprehensible).

Y es que en los negocios nos estamos enfrentando a desafíos diferentes. Desafíos más grandes de los que esperábamos.

Constantemente surgen nuevas ideas que parecen no tener sentido para nuestros modelos de negocios “tradicionales”, pero son estas ideas las que nos ayudan a seguir creciendo. Por otro lado, la hiperconexión en el mundo digital nos propone un campo de batalla distinto, uno en el cual no podremos liderar si no tenemos las herramientas adecuadas.

Por esta razón, el panorama post-pandemia se describe como un entorno BANI:

Quebradizo o frágil (brittle)

En las empresas necesitamos ser conscientes de que tenemos puntos de fallo, y que no podemos excedernos en nuestra confianza. El entorno es frágil, por más medidas que queramos tomar para prevenirlo.

Ansioso (anxious)

Este entorno requiere que lo enfrentemos con confianza, empatía, y atención plena. Es un mundo de miedo el que vivimos hoy en día, ¿no es cierto? No podemos evitarlo, pero sí tomar consciencia de ello.

Los cambios continuos provocan ansiedad, y esta ansiedad puede llegar a dar lugar a la pasividad y la inacción.

No lineal (non-linear)

Ya no es tan natural la relación de causa y efecto.

Ahora mismo, estamos viviendo las consecuencias climáticas de acciones ejecutadas 50 años atrás. ¿Qué relación hay entre las industrias que nacieron hace medio siglo y nuestra realidad actual? ¿Qué relación hay entre la pandemia actual y la tradición de consumir un “animal salvaje”?

La poca relación entre causa-efecto hoy día nos puede desestabilizar. Si no somos flexibles, no vamos a poder sobrellevar la situación.


Incomprensible (incomprehensible)

Hoy tenemos más datos que nunca, pero no siempre los entendemos. No siempre logramos salir de la duda; más bien, entramos en confusión.

Profundizar como lo hacemos en la actualidad en un tema, generando grandes cantidades de información, no siempre nos da claridad. Cuando simplificamos las cosas con datos, tendemos a tomar decisiones incorrectas.

Prepararnos para un entorno BANI

Este sencillo acrónimo nos permite entender la magnitud de los desafíos a los que tendremos que enfrentarnos (más pronto que tarde).

En un mundo cada vez más incierto, lo único cierto es que debemos transformarnos.

Prepararnos, y enfocarnos en aprender a ser flexibles, a gestionar mejor nuestro tiempo, a liderar de manera remota, a dar autonomía a nuestro equipo. Necesitamos ser más empáticos, entrenarnos mejor en la consciencia plena (mindfulness), en aprender más sobre inteligencia emocional.

Solo las empresas que logren abrazar estos cambios podrán sobrevivir el mundo BANI.