La violencia en el lenguaje político


Publicado en: 5Días
Publicado el: 04-10-21
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Por Katy Guillen, socia del Club de Ejecutivos.

La confrontación de ideas es sustituida por ataques personales y activación de conflictos

La violencia se ha instalado con firmeza en la sociedad y los partidos políticos la enarbolan en sus estrategias y en su lenguaje cotidiano.

Esta violencia no es nueva, pero es perturbadoramente persistente y sigue escalando. 

Históricamente, las sesiones de los partidos tradicionales se desenvuelven en un ambiente hostil de ataques personales y verbales que muchas veces terminan en confrontaciones físicas, en el tradicional “soqui”.

Los partidos emergentes, con figuras que se presentaron como capaces, con formación profesional sólida, han adoptado igualmente este estilo de comunicación, en el que la confrontación de ideas deja lugar a los ataques personales y a la violencia verbal.

La última semana, esta manera de comunicarse cobró mucha visibilidad con las agresiones entre senadores. Se hizo igualmente patente en un giro hacia la intolerancia en la campaña municipal asuncena, intolerancia que escaló a lo macabro en casos de asesinatos en el interior del país. 

La comunicación política alcanza niveles de brutalidad en sus estrategias de instalación o defensa de sus agendas, sin juzgar si estas causas son o no legítimas, como en los disturbios que dejaron como saldo: heridos, quema de vehículos y robos en Asunción.

Los paraguayos merecemos un respeto mayor de parte de las autoridades, de los parlamentarios a quienes dimos representación y que están pervirtiendo su rol, de intendentes, candidatos y políticos que aspiran a nuestros votos. 

El lenguaje de violencia sólo puede generar una violencia mayor. La tolerancia, el consenso en beneficio de la gente, el debate con altura y el respeto al disenso, son necesarios hoy más que nunca, para que juntos empujemos al país a superar los estragos de la pandemia, primero y construir para nuestro presente y de nuestros hijos un país más serio y con futuro.